Atlético Madrid: el camino sinuoso hacia el top 3 de LaLiga

 Atlético Madrid: el camino sinuoso hacia el top 3 de LaLiga
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Tres puntos que saben a montaña

El Atlético Madrid respira, pero no del todo. 38 puntos en 19 jornadas, cuarto en la tabla, a solo tres de ese tercer puesto que ahora mismo ocupa el Villarreal. Tres puntos. Parecen pocos, pero en el fútbol de hoy, donde cada error se paga con intereses, son una losa. O una oportunidad, según cómo se mire. Porque el equipo de Simeone no está muerto, pero tampoco baila. Y el calendario que viene no perdona.

Los números no mienten, aunque a veces susurran. 11 victorias, 5 empates, 3 derrotas. Un gol diferencia de +17 que habla de solidez defensiva, pero también de un ataque que, cuando falla, lo hace en momentos clave. Esos cinco empates son cinco oportunidades perdidas, cinco puntos que ahora mismo les pondrían en Champions sin sudar. Y en el fútbol moderno, sudar es poco. Hay que sangrar.

Lo que falta, lo que duele

Quedan 19 partidos. Diecinueve oportunidades para enmendar, para apretar, para demostrar que este equipo aún tiene hambre. Porque el hambre no se mide en titulares, sino en detalles: en ese último pase que no llega, en el remate que se va alto cuando el estadio contiene la respiración, en el contraataque que se frena porque alguien duda. El Atlético sabe ganar, pero últimamente olvida cómo no perder.

La clave, como siempre, está en la regularidad. En casa son una roca - pocos equipos sacan más puntos en el Metropolitano - , pero fuera de casa el equipo se vuelve humano. Demasiado humano. Y en una liga donde el Barcelona vuela (49 puntos) y el Madrid no afloja (45), no hay margen para ser humano. Hay que ser máquina. O al menos, parecerlo.

Villarreal, el fantasma que acecha

El Villarreal es ese rival incómodo que nadie quiere ver en el espejo. 41 puntos, terceros, con un juego que a veces enamora y otras veces aburre, pero que siempre suma. No son invencibles, pero tienen algo que al Atlético le falta últimamente: consistencia en los momentos feos. Cuando el partido se pone cuesta arriba, ellos encuentran la manera. El Atlético, en cambio, a veces se ahoga en su propia presión.

Ganarles no será suficiente. Hay que hacerlo con autoridad, con contundencia, porque el calendario no perdona. Y mientras el Atlético mira de reojo al Villarreal, el Barcelona y el Madrid siguen su ritmo, como si supieran que el título ya es cosa de dos. Pero el fútbol es caprichoso. Un tropiezo aquí, un empate allá, y de repente esos tres puntos de diferencia se convierten en seis. O en cero.

Simeone, el eterno equilibrista

Simeone lo sabe. Lo sabe mejor que nadie. Este no es su primer rodeo, ni será el último. Pero cada temporada es un nuevo examen, y esta vez las preguntas son más difíciles. ¿Cómo mantener la intensidad cuando el cuerpo pide descanso? ¿Cómo convencer a un vestuario de que aún pueden más, cuando los resultados dicen lo contrario? ¿Cómo hacer que Griezmann, que a veces brilla y otras desaparece, sea el líder que el equipo necesita?

El Cholo tiene recetas, pero no son mágicas. Son trabajo, sudor, y esa capacidad única para convertir la adversidad en combustible. Pero hasta él tiene límites. Y el límite esta temporada se llama consistencia. No vale con ganar al Madrid si luego se empata con el Cádiz. No vale con golear al Sevilla si después se pierde con el Rayo. En el fútbol de hoy, los detalles son los que deciden. Y el Atlético, últimamente, se pierde en ellos.

Lo que viene, lo que asusta

El calendario no es un regalo. Hay partidos que huelen a trampa: el Girona en casa, el Mallorca fuera, el Alavés en Mendizorroza. Equipos que no están en la pelea por el título, pero que saben que un punto contra el Atlético es un tesoro. Y luego están los duelos directos: el Villarreal en casa, el Real Sociedad fuera, el Athletic en San Mamés. Partidos donde no hay margen para el error.

Y mientras tanto, el Barcelona sigue su camino, como si supiera que el título ya es suyo. El Madrid, aunque con altibajos, sigue ahí, acechando. Y el Atlético, en medio, con esa sensación de que un paso en falso puede costar caro. Muy caro.

La Champions, ese consuelo incómodo

Si al final el top 3 se escapa, siempre quedará la Champions. Pero eso es como conformarse con un beso en la mejilla cuando lo que querías era un abrazo. El Atlético no juega para conformarse. No es su estilo. Pero el fútbol, a veces, es cruel. Y esta temporada, más que nunca, exige perfección.

Los expertos en fútbol de TipsGG lo tienen claro: el Atlético aún tiene opciones, pero el margen de error es mínimo. Cada partido es una final, cada punto es oro. Y en un año donde el Barcelona parece imparable y el Madrid no afloja, el tercer puesto se ha convertido en un premio casi tan valioso como el título. Casi.

La pregunta que nadie quiere responder

¿Puede el Atlético meterse en el top 3? Sí. ¿Lo hará? Eso ya es otra historia. Depende de ellos, claro, pero también de otros. Del Villarreal, que no piensa regalar nada. Del Barcelona, que parece decidido a no tropezar. Del Madrid, que siempre está ahí, como un fantasma.

Lo único seguro es que no será fácil. Nada lo es en el fútbol de hoy. Pero si hay un equipo que sabe sufrir, que sabe pelear hasta el último minuto, ese es el Atlético. La pregunta es: ¿será suficiente? La respuesta, como siempre, está en el campo. Y el campo no perdona.

 

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